Se acepta que la neoplasia cervical intraepitelial (NCI) sería la etapa incial y asintomática de la enfermedad, que podría progresar a estados evolutivos más graves, persistir sin modificar su grado o bien regresar por la acción terapéutica o espontáneamente. El carcinoma microinvasor generalmente presenta un origen multicéntrico (80-90%), se origina a partir del epitelio superficial (55%) y penetra en la estroma formando lengüetas, siendo excepcionales las metástasis ganglionares en este estadio. Se ha calculado que en un período de 12 años, el cáncer microinvasor se transforma en un cáncer clínico, extendiéndose hacia el segmento inferior del útero y la cavidad endometrial, linfáticos parametriales y paracervicales, para alcanzar posteriormente las cadenas ganglionares linfáticas ilíacas y paraaórticas, así como invadir la vejiga y el recto. La diseminación hematógena a través de los plexos venosos ocurre infrecuentemente salvo en estadios avanzados, siendo los lugares más frecuentes de metástasis: gánglios mediastínicos y supraclaviculares, pulmones, huesos e hígado.



