La región anatómica de transición entre el epitelio cilíndrico del canal endocervical y el epitelio escamoso del ectocérvix es de gran actividad biológica celular debido a la transformación de un epitelio en otro (metaplasia). Diversos agentes físicos, químicos y biológicos, actuando sobre esta población celular inestable, pueden inducir cambios morfológicos y estructurales celulares, así como arquitecturales del epitelio, dando lugar a lo que actualmente se denomina NCI, concepto original de Richart (1967), que ha desplazado a otros conceptos histológicos como el de displasia y carcinoma in situ. Hoy día se considera que las alteraciones celulares y de maduración que se producen en el epitelio del cuello uterino presentan la semejanza suficiente para concluir que constituyen estadios evolutivos de una misma entidad y que únicamente se diferencian por el grado de espesor total del epitelio que se encuentra afectado.
Las características histológicas de la NCI son:
1. Las alteraciones afectan sólo al epitelio superficial, aunque pueden afectar al que rellena las glándulas.
2. Pérdida de la estratificación y polaridad celular.
3. Ausencia de diferenciación y maduración.
4. Relación núcleo/citoplasma aumentado y diferente tamaño y morfología celular.
5. Hipercromasia y distribución irregular de la cromatina.
6. Aumento del número de mitosis y de mitosis anormales.
La NCI se clasifica en tres grados:
NCI grado I (sinónimo de displasia leve). Las alteraciones afectan al tercio inferior del grosor total del epitelio.
NCI grado II (sinónimo de displasia moderada). Las alteraciones afectan entre uno y dos tercios del grosor total del epitelio.
NCI grado III (sinónimo de displasia grave: carcinoma in situ). Las alteraciones se extienden a todo el grosor del epitelio.



