Se origina a partir de las células secretoras de moco. La localización más frecuente es en la zona antral. Se distinguen dos tipos (clasificación de Lauren-Ming): el intestinal expansivo y el difuso-infiltrativo.
En el momento del diagnóstico el tumor sobrepasa la muscular propia en el 90% de los casos y hay afectación ganglionar en el 50%. Las metástasis más frecuentes son las hepáticas.
Las vías de extensión son: a) por contigüidad (extensión local por la pared gástrica); b) por continuidad penetrando en órganos adyacentes (bazo, páncreas, colon); c) por vía linfática a ganglios regionales, paraaórticos, suprahepáticos o pelvianos; d) por vía hematógena especialmente a hígado y pulmón, y e) por vía intraperitoneal tanto a la serosa como a órganos pélvicos (ovario).
La proporción hombre-mujer es 2:1 y es más frecuente entre los 60 y 80 años. Existe una gran variabilidad geográfica, hay países de alto riesgo como Japón o Chile y otros de bajo riesgo como Estados Unidos. España se encuentra en una situación intermedia, próxima a los del primer grupo. Dentro de cada país existen diferencias entre zonas (en España, bajas en el mediterráneo y altas en la meseta castellana). Todo ello sugiere la existencia de factores ambientales y dietéticos en la génesis tumoral que afectan sólo el tipo intestinal expansivo, ya que en el difuso-infiltrativo existe una predisposición genética.



